miércoles, 11 de marzo de 2009

LA ELECTROLISIS

La electrólisis o electrolisis es un método de separación de los elementos que forman un compuesto aplicando electricidad: se produce en primer lugar la descomposición en iones, seguido de diversos efectos o reacciones secundarios según los casos concretos.

Electrólisis procede de dos radicales, electro que hace referencia a electricidad y lisis que quiere decir rotura.

El proceso electrolítico consiste en lo siguiente. Se disuelve una sustancia en un determinado disolvente, con el fin de que los iones que constituyen dicha sustancia estén presentes en la disolución. Posteriormente se aplica una corriente eléctrica a un par de electrodos conductores colocados en la disolución. El electrodo cargado negativamente se conoce como cátodo, y el cargado positivamente como ánodo. Cada electrodo atrae a los iones de carga opuesta. Así, los iones positivos, o cationes, son atraídos al cátodo, mientras que los iones negativos, o aniones, se desplazan hacia el ánodo. La energía necesaria para separar a los iones e incrementar su concentración en los electrodos, proviene de una fuente de potencia eléctrica que mantiene la diferencia de potencial en los electrodos.

En los electrodos, los electrones son absorbidos o emitidos por los iones, formando concentraciones de los elementos o compuestos deseados. Por ejemplo, en la electrólisis del agua, se forma hidrógeno en el cátodo, y oxígeno en el ánodo. Esto fue descubierto en 1820 por el físico y químico inglés Michael Faraday.

La electrólisis no depende de la transferencia de calor, aunque éste puede ser producido en un proceso electrolítico, por tanto, la eficiencia del proceso puede ser cercana al 100%.


REGLA DEL OCTETO

La regla del octeto dice que la tendencia de los átomos de los elementos del sistema periódico, es completar sus últimos niveles de energía con una cantidad de 8 electrones tal que adquiere una configuración semejante a la de un gas noble, ubicados al extremo derecho de la tabla periódica y son inertes, o sea que es muy difícil que reaccionen con algún otro elemento pese a que son elementos electroquímicamente estables, ya que cumplen con la ley de Lewis, o regla del octeto. Esta regla es aplicable para la creación de enlaces entre los átomos.

En la figura se muestran los 4 electrones de valencia del carbono, creando dos enlaces covalentes, con los 6 electrones en el último nivel de energía de cada uno de los oxígenos, cuya valencia es 2. La suma de los electrones de cada uno de los átomos son 8, llegando al octeto. Nótese que existen casos de moléculas con átomos que no cumplen el octeto y son estables igualmente.

Es importante saber, que la regla del octeto es una regla práctica aproximada que presenta numerosas excepciones, pero que sirve para predecir el comportamiento de muchas sustancias.

CO2, con dos enlaces dobles.

lunes, 9 de marzo de 2009

TIPOS DE SUELOS QUE EXISTEN EN LA ZONA METROPOLITANA

ANDOSOLES

Son suelos de regiones con temperatura media anual superior a los 0ºC, que no se han visto influidos profundamente por acciones humanas que generen horizontes antropedogénicos. Están desarrollados sobre materiales volcánicos, preferentemente piroclásticos. No presentan propiedades gleicas en los primeros 50 cm. Como característica fundamental presentan un horizonte Ándico o Vítrico que comience en los primeros 50 cm. Solo puede tener como horizontes de diagnóstico adicionales a los ya indicados alguno o varios de los siguientes: Hístico, Fúlvico, Melánico, Móllico, Úmbrico, Ócrico, Dúrico o Cámbico.

PROPIEDADES

Las propiedades físicas de estos suelos están condicionadas por una textura fina, aunque su contenido en arcilla no suele pasar del 20 a 25 %, pobre en arenas y tanto más cuanto mayor es la evolución.
La estructura es "particular" formada por agregados muy finos, de tamaño limo y arena fina, como consecuencia de la formación de los complejos organo-metálicos que son el origen de este Grupo de suelos. La formación del complejo verdadero entre los ácidos fúlvicos y el hierro y el aluminio, engloba a los complejos de adsorción constituidos por las arcillas neoformadas en la alteración geoquímica, que precede a la edafización, y los ácidos húmicos poco polimerizados, procedentes de la humificación de los primeros restos vegetales incorporados. Mientras la parte interna del agregado presenta una renovación de la materia orgánica muy lenta, con un tiempo medio de residencia de alrededor de los 4000 años, la parte externa es de renovación más rápida, que facilita su mineralización paulatina.

miércoles, 4 de marzo de 2009


Alimento de las plantas

Todas las plantas verdes hacen su alimento por fotosíntesis, pero también necesitan obtener sus alimentos a través del suelo. Éstos están disueltos en agua y son tomados por las raíces de la planta.Los alimentos más importantes para las plantas son: nitrógeno (N), fósforo (P), y potasio (K).El nitrógeno ayuda al crecimiento de la planta sobre el suelo y le da color verde oscuro a las hojas.El fósforo ayuda a división de las células de la planta. Sin fósforo, las flores y las semillas no podrían formarse. El fósforo también ayuda al crecimiento de la raíz y protege a la planta contra enfermedades.Igual que el fósforo, el potasio ayuda a aumentar la resistencia de la planta contra enfermedades y ayuda al crecimiento de la raíz. El potasio es necesario para la fabricación de clorofila.

PH acidez del suelo

El aprovechamiento del fósforo y de algunos microelementos (hierro, magnesio...) depende del pH del suelo (menor absorción en suelos ácidos). El pH (potencial de hidrógeno) es la expresión de una magnitud química que denota la acidez o alcalinidad de un compuesto (en nuestro caso, del suelo). El pH óptimo para la mayor parte de las plantas está entre 6 y 7 (7 = neutro), o sea que prefieren un medio ligeramente ácido. Algunas plantas (azaleas, gardenias, rhododendros, hydrangeas, etc.) prefieren suelos con pH comprendido entre 4,5 y 5,5. Existen también algunas plantas que prefieren suelos de reacción algo alcalina. El tema se trata con mucho detalle en: pH del substrato y calidad del agua. Hay que tener en cuenta que los fertilizantes, especialmente los químicos, contribuyen a desviar el pH hacia valores que pueden no ser convenientes para nuestras plantas, por lo que habrá que efectuar alguna compensación.

PH acidez del suelo

El aprovechamiento del fósforo y de algunos microelementos (hierro, magnesio...) depende del pH del suelo (menor absorción en suelos ácidos). El pH (potencial de hidrógeno) es la expresión de una magnitud química que denota la acidez o alcalinidad de un compuesto (en nuestro caso, del suelo). El pH óptimo para la mayor parte de las plantas está entre 6 y 7 (7 = neutro), o sea que prefieren un medio ligeramente ácido. Algunas plantas (azaleas, gardenias, rhododendros, hydrangeas, etc.) prefieren suelos con pH comprendido entre 4,5 y 5,5. Existen también algunas plantas que prefieren suelos de reacción algo alcalina. El tema se trata con mucho detalle en: pH del substrato y calidad del agua. Hay que tener en cuenta que los fertilizantes, especialmente los químicos, contribuyen a desviar el pH hacia valores que pueden no ser convenientes para nuestras plantas, por lo que habrá que efectuar alguna compensación.